50 sombras de Grey

Llega este fin de semana, a los cines españoles, la esperada película 50 sombras de Grey, basada en la novela del mismo nombre, y que maravilló a muchas mujeres en este país. Porque en el sexo, no todo tiene que estar basado en la rutina, en las posturas típicas y poco más. La fantasía, el placer y la pasión deben aparecer en el sexo, sino, ¿qué nos queda?

Las escorts y la dominación

Lo que no cuenta la novela 50 Sombras de Grey son los servicios que prestan las escorts en Madrid o prostitutas de lujo en Barcelona a sus clientes. Porque el BDSM está entre los servicios más solicitados por los clientes de chicas de compañía de las diferentes ciudades españolas. Eso sí, siempre desde el previo acuerdo de los límites a establecer de sufrimiento y placer.

Muchas son las escorts que ofrecen servicios de sumisión y dominación. Hay clientes que no se atreven a realizar este tipo de servicios con sus mujeres, ya sea porque ellas no han leído libros similares a “50 sombras de Grey” o porque nunca se han sentido atraídas por este tipo de prácticas sexuales. De ahí que muchos hombres busquen el refugio en las putas de Madrid o Barcelona.

El hombre puede buscar dos opciones: por un lado, someter a la mujer, a la scort, tenerla a sus órdenes y hacerla suya. O por otro lado, sentirse dominado, que la prostituta haga con él lo que quiera, le someta, le humille y le haga sentir inferior.

Las dos vías buscan el mismo objetivo: el placer, ya sea mediante el sufrimiento o bien por el placer de sentirse superior. Sea como sea, estas técnicas deben ser consensuadas siempre antes de comenzar el servicio, estableciendo claramente los límites a la hora de llegar al nivel de sufrimiento y humillación, ya sea por parte del cliente o por parte de la escort.

Y en estas técnicas BDSM, pueden utilizarse técnicas verbales de insultos y humillaciones, pero también la violencia física, ya sea sólo con manos o con todo tipo de artículos especializados en someter a los hombres o a las mujeres. Puro placer y goce, siempre que estén todos los riesgos bien medidos.