Las escorts y el sexo anal

Uno de los servicios sexuales solicitados por los hombres, y que no muchas escorts de alto standing practican, es el sexo anal o griego, donde el culo de la chica entra en acción para ser penetrado por el hombres. Algo curioso en las relaciones heterosexuales, ya que en un principio parece una técnica sexual más orientada hacia la comunidad gay.

El sexo anal o Griego

El sexo anal es más popularmente conocido como “Griego”. Parece obvio de dónde viene este nombre, aunque para los que no lo sepan, se lo podemos explicar brevemente. Proviene de la Antigua Grecia, civilización que, además de por su cultura, mitología y ciencia, también se hizo famosa por la promiscuidad de sus habitantes.

Si en la era moderna se detestó durante mucho tiempo las prácticas homosexuales, (incluso en algunas zonas del mundo hoy en día siguen prohibidas), en la Antigüedad era bastante habitual las relaciones homosexuales, sobre todo entre hombres. Normalmente, los hombres importantes de la ciudad (médicos, políticos, filósofos, etc.) tenían a su disposición jóvenes varones, apuestos y bellos, con lo que disfrutar de los placeres del sexo. De aquí, de estas prácticas, es de donde proviene el término “Griego” para referirse al sexo anal.

Las escort para sexo anal.

Aunque hoy en día el sexo anal también se practica en las relaciones heterosexuales. Así, hay muchos clientes del sexo de pago que buscan este tipo de prácticas, ¿por qué? Porque a su pareja normalmente no le va a permitir que le penetre el culo.

En cambio, hay algunas prostitutas de lujo que sí que aceptan ser penetradas analmente, aunque la mayoría no lo aceptan en sus servicios. Eso sí, la mayoría de las scorts en Barcelona y en Madrid que aceptan el sexo anal suelen cobrar un suplemento aparte por aceptar ser penetradas. Así, por ejemplo, si cobra 150 euros por una hora, suele ser frecuente que por practicar el sexo anal, el cliente tenga que pagar 30 o incluso 50 euros a mayores.

Otra cosa es el servicio por el que la scort le practica el sexo anal, con un consolador, a su cliente, o bien un masaje prostático. Pero esto ya es otra historia, a tratar en siguientes posts.