LA DISCRECION DE LAS ESCORTS DE LUJO

Las escorts de lujo

 

 

Uno de los mayores temores de los clientes de escorts de lujo en Madrid y prostitutas en Barcelona de alto standing es el ser descubierto por su entorno familiar: la mayoría tienen mujeres, novias o parejas con las que conviven a diario. En cambio, el deseo de conocer nuevas mujeres, de experimentar nuevas sensaciones, les lleva a contratar los servicios de una escort de alto standing, con el riesgo de, si no se realiza con la suficiente discreción, de que su pareja les descubra y ponga fin a la relación.

LA DISCRECIÓN QUE OFRECEN LAS ESCORTS DE ALTO STANDING

En ciudades más pequeñas, es más difícil todo, ya que la gente se conoce, y la discreción es un problema, ya ser descubierto siempre va a ser más fácil: el mero hecho de que alguien vea entrar a un hombre en un portal donde no conoce a nadie ya puede generar sospechas. Cuando se trata de ciudades de más habitantes, como Valencia, Zaragoza o Sevilla, ya se pueden organizar citas sin levantar tantas sospechas.

Donde se hace más fácil visitar a una prostituta de lujo es en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona. Muchos hombres vienen por trabajo a estas ciudades, por lo que se alojan en hoteles, alejados de sus familias. Y si son hombres que viven en la ciudad, siempre pueden visitar a putas de lujo que trabajen en barrios alejados de sus hogares y familias, o bien cercanos a su oficina, de tal modo que siempre habrá una buena excusa, como haber ido a ese edificio por temas de trabajo.

La escort de lujo suele guardar todos los detalles, tener alquilado un apartamento que no llame la atención entre los vecinos, con el fin de que nadie pueda sospechar a qué va el cliente a ese lugar.

Por lo general, las escorts Madrid y putas Barcelona de lujo no devuelven las llamadas perdidas a sus clientes, a no ser que estos les hayan dado permiso anteriormente. Así se evitan situaciones embarazosas del cliente con su familia. Algunos hombres, como un extra de seguridad, tienen una tarjeta prepago desde donde realizar las llamadas, con lo que consiguen una máxima privacidad, en el caso de que su pareja revise el listado de llamadas realizadas.