LAS ESCORTS DE LUJO Y LA CORRUPCION

Las escorts de lujo

 

 

 

Durante estos últimos años, en España se han destapado muchos casos de corrupción, en todos los partidos políticos que han gobernado, y en todas las zonas de la piel de toro: sobornos, tráfico de influencias, desfalcos, sobresueldos, y un largo etcétera de delitos. Y en muchos de estos casos han aparecido los servicios prestados por las escorts de lujo.

LA CORRUPCIÓN Y LAS ESCORTS DE LUJO

En muchos de los casos de corrupción habidos en España y que han aparecido en los medios de comunicación han aparecido supuestos sobornos que incluyen los servicios de escorts de lujo en Madrid o prostitutas de alto standing en Barcelona. Es sabido que muchos hombres tienen un lado débil, como es el de las mujeres: chicas bellas, dulces y muy implicadas en la cama, que saben cómo hacer disfrutar a un hombre. Y así, muchos políticos o altos cargos de las Instituciones sucumben ante los pagos de sobornos mediante los servicios sexuales de una escort de lujo.

La parte principal de un soborno es la parte monetaria, el pago de dinero por la adjudicación de un contrato, la concesión de una determinada licencia, o cualquier otro favor considerado como tráfico de influencias. Pero el corruptor en muchas ocasiones incluye entre los pagos la compañía de una prostituta de alto standing. En ocasiones, se regala como un pack vacacional: billete de avión más hotel en un lugar paradisíaco, durante una semana o quince días, todo ello acompañado por la compañía de una belleza rusa, una caliente latina o una elegante escort española, depende todo ello de las preferencias del corrompido. De esta manera, el corruptor se asegura la plena satisfacción del corrompido, ya que aunque el coste de estos servicios suelen ser elevados, el retorno de la inversión lo es aún más.

Y tampoco hace falta que los servicios sexuales incluyan viajes a otros destinos, ya que también se pueden contratar los servicios de una prostituta de lujo en Madrid o escort en Barcelona  para que se cite en una habitación de hotel con el político o alto cargo. Es frecuente también que una vez entra en el juego, el corrompido vaya incrementando poco a poco sus peticiones sexuales: chicas cada vez más guapas, cada día de una nacionalidad diferente, para luego pasar a pedir servicios de dúplex o lésbico, y una vez desatado, exija que sean varias las chicas que le acompañen, para que pueda montarse una orgía de alto voltaje en la habitación.